La rutina previa al partido reduce la ansiedad y mejora la concentración. Te proponemos un protocolo simple de respiración y visualización que dura menos de 6 minutos. Inhala 4 segundos, mantén 2 y exhala 6; repite 5 veces y luego imagina tres situaciones de juego resueltas con calma.
Respirar bien es la forma más rápida de resetear el foco. Cuando el ritmo cardíaco baja, la mente recupera claridad.
Haz una lista de 3 objetivos de proceso (no de resultado): intensidad defensiva, comunicación y selección de tiro. Escríbelos en tu móvil y léelos 10 minutos antes del calentamiento.